domingo, 16 de octubre de 2011

Motivos para escribir


El otro día alguien me pregunto porque escribía y yo le dije “¿por que no?”, pero le debí haberle contestado…
“Escribo porque lo necesito, escribo para poner palabras a los gritos que callo.
Escribo para desahogarme, para decir que estoy feliz, triste, optimista, hundido, que amo, siento, lloro, lucho, quiero, odio, anhelo lo que necesito, que valoro lo que tengo.
Escribo para no reventar de guardarme cosas, para que mis palabras me sobrevivan, para que un te quiero no se lo lleve el viento y lo haga desaparecer, para que un te necesito tome cuerpo, para que mis recuerdos sean realidad aunque sea en forma de un conjunto incoherente de letras.
Escribo porque me gusta, para crear mundos y vidas que antes no estaban, para que la vida sea ficción, para que los sentimientos tengan nombre, escribo para que entres en mi mundo, para que mis risas sean tuyas, para que mis lágrimas se liberen de la prisión de un corazón que no sabe llorar.
Escribo porque la vida me ha dado argumentos, escribo porque de no hacerlo no existiría, escribo para que mi alma sea libre y llegue donde mis huesos nunca llegaran. Escribo para que la vida no tenga limites, para ser quien nunca seré, hacer lo que nunca podría hacer y vivir lo que no es sino una fantasía hecha realidad por las letras escritas de un pobre loco.
Escribo para vivir. Escribo para soñar. Escribo para aprender. Escribo para llorar.
Escribo para desnudar mi alma, para acallar mi conciencia, escribo para volver a ser yo.
Escribo porque quiero saber que algo de mi es de todos, escribo para que mis pensamientos sean realidad.
Escribo para que mis sueños de hoy se conviertan en versos que algún día acaricien tu alma.
Pero sobre todo escribo para que tú, estés donde estés, y seas quien seas, me leas.”

miércoles, 14 de septiembre de 2011

...el corazón si es que quedaba, después de decirse adiós...



Solo deseo que la vida no me depare más noche como la de canción… Si es que aun me queda algo de mi corazón intacto, claro.

lunes, 25 de julio de 2011

...Y estoy solo

Hoy es uno de esos días en los que necesito a alguien, pero estoy solo. Nadie a quien llamar, ni a quien ver. Nadie que me escuche hablar, divagar. Hoy necesito un amigo y estoy solo.

Esta siendo un día duro por varios motivos, echo mucho de menos a alguien muy querido, por cierto nadie me ha dado ni un abrazo por su perdida, lo que dice mucho. A lo que debería añadir las distintas heridas sufridas en apenas una semana cargada de reproches injustos a estas alturas, de golpes en mi línea de flotación, de llamadas sin contestar, mensajes que no obtienen respuesta y prefiero ni recordar que es lo que mas me ha dolido, jamás pensé que podría pasar algo así.

Y hoy necesito un amigo, y a quien pido ayuda no me la da. Yo nunca he hecho algo así.

Necesito a un amigo... y estoy solo.

martes, 19 de julio de 2011

Vacaciones


Estas son las peores vacaciones de mi vida; nadie responde a mis llamadas y cada segundo que pasa es como una llaga que se abre y deja salir mi vida a través de ella.

Mi vida a llegado a un punto en el quien más me quiere esta mejor sin mi, en el que llamas a la gente varias veces y no te devuelven la llamada, en el que faltas y a nadie le importa. Ya ni siquiera nadie quiere mi ayuda. Ojala todo pase pronto. Pero se que viviré una larga, triste y solitaria vida entre la indiferencia de los demás, la soledad de mi alma y el mas profundo dolor.

He fracasado.

martes, 28 de junio de 2011

viernes, 3 de junio de 2011

VOLVER-CARLOS GARDEL





Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.


Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.


Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.


La vieja calle
donde me cobijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.


Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.


Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.


Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.


Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.


Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.


Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi soñar.


Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.


Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazón.


Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.


Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.


Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

domingo, 22 de mayo de 2011

La mirada del fracaso

Hoy me he levantado con un sabor familiar en la boca, salado, metálico, el sabor del fracaso, del desahogo mal encauzado, de la frustración total. El sabor más reconocible por mí.

Aún saboreo la sangre de mi boca, cuando empiezo a notar el dolor en la mano supuestamente vencedora, los nudillos hinchados, y restos de sangre ajena entre los dedos.

Me miro al espejo y veo la personificación del fracaso, odio a quien esta al otro lado, a ese miserable que me mira aún con esa mirada fría e impasible con la que ayer me entregue a la noche, una mirada asesina.

Eso sí, es una mirada que no engaña, cumple lo que advierte, ayer alguien no la supo leer y hoy lo estará lamentando. Yo si puedo leerla pues es mía, me mira y me dice, “te venceré, no podrás soportar el daño que puedo hacerte.”

Siempre he estado seguro de que al final será así.