lunes, 20 de agosto de 2012
Mi viaje, mi mundo
Una música que me transporta a mundos a los nunca podre viajar y que quizá ni existan...pero yo les añoro.
sábado, 21 de julio de 2012
Acostumbrado a perder
Otra noche más en blanco, otra madrugada en la que el sueño no me viene a visitar. Hoy comienzan mis vacaciones y lo que debía ser un motivo de alegría solo es causa de más dolor.
Comienzan otras vacaciones y estoy solo, con la única compañía de esa sensación que me rodea, me invade, me roba la vida lentamente. Esa sensación de que al final siempre pierdo yo.
Me vuelco en la gente que quiero, mis amigos, les soy leal y les ayudo pero siempre pago yo el precio. Hago lo que sea necesario por verles felices sin esperar nada a cambio, porque la verdad sea dicha no suelo recibir ni un “gracias”. Porque a la hora de la verdad solo tengo a una persona, nadie más esta a mi lado.
Últimamente he renunciado a mucho, a casi todo por ser leal a personas que quiero, he renunciado al amor, al sexo, al desahogo, a intentar ser más feliz y todo para no hacer daño a quien ni tan siquiera me da las gracias.
Hablo de noches enteras pensando en sus problemas, hablo de necesidades que jamás podré satisfacer, hablo de prescindir de personas muy importantes para mi, cada una en su ámbito, incluso de quien estoy enamorado, de la última oportunidad de ser medianamente feliz.
Y no me arrepiento, yo no traiciono a un amigo, nunca. Siempre estoy o al menos lo intento, aunque la intensidad de su dolor me destroce, pueden contar conmigo. Y ya lo he dicho antes no lo hago esperando nada a cambio, pero lo necesito para no vivir sintiendo que siempre pierdo yo.
La sensación de frustración que siento en mi vida ya es bastante dolorosa para que algo así la avive, no tener casi nada que valga la pena, quizá solo una vida que no merece la pena ser vivida y que si de hecho la soporto es por saber que hay alguien que me pueda necesitar alguna vez. Lo único que he hecho bien en mi vida es comportarme como un amigo y creo que merezco algo más que silencio como única recompensa.
Pero si mi condena es perder yo para que quien me importa sea más feliz espero perder muchas veces más. Quizá esa sea la única recompensa que merezco recibir.
martes, 8 de mayo de 2012
Un año despues
Ya ha pasado un año, un año. Me parece que fue ayer cuando recibí
la llamada y se me paro el corazón. Ya se que hace más de un año de tu
accidente, pero hoy hace un año que me faltas. Como siempre entre nosotros nada
es normal ni siquiera un aniversario como este. Así fue siempre nuestra amistad,
extraña, a veces difícil, pero tan nuestra que nunca la compartimos con nadie.
No creo que te hubiera visto en todo este año, vivías a un océano
de distancia pero te sentía ahí a mi lado. Ahora lo que me queda es el vacío de
tu ausencia, de tu repentina perdida. Del fin de tu alegría, de saber que tu
sonrisa se ha perdido para siempre. Un vacío insoportable.
Un año que te fuiste y el golpe duele como el primer día. Más
aun, pues con el tiempo se ha mostrado la magnitud de la perdida. No podría
contar las veces que he querido llamarte en este año, las veces que he
necesitado oírte, las noches en vela recordándote, las lagrimas que debería
haber derramado pero ya no se como hacerlo.
Todavía te debo dos rosas, tú ya me entiendes. No puedo
soportar la idea de que ya no estés, de todo lo que te has perdido. Tu perdida
ha oscurecido un poco más mi vida.
Recuerdo tantas cosas… tantas risas, tantas caricias, tantos
abrazos. Esas noches impagables viendo una vez más “Arsénico por compasión” por
que alguna chica te había dejado. Siempre te reías como si nunca la hubieras
visto y a mi me encantaba que así fuera. Estabas tan guapa cuando te reías con
el pelo despeinado y la camiseta tres tallas más grande, apenas unos minutos después
de llorar en mi hombro tu soledad. La soledad más inmerecida que jamás nadie sufrió.
Mi preciosa Natalia que pronto te has ido, que injusta es la
vida.
Te hecho mucho de menos, te quiero mucho.
No te olvido.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Para que mis lágrimas se liberen de la prisión de un corazón que no sabe llorar
No puedo llorar. Y es algo que necesito. Todos lo necesitamos.
Es como si alguna extraña fuerza me lo impidiera, como si estuviera aún bloqueado, como si los sentimientos no me afectasen. Pero me afectan.
Vivo con el dolor punzante del amor no correspondido cada segundo del día y esa es una carga muy pesada, un dolor salvaje. Y siempre esta ahí. Haga lo que haga esta ahí.
Y ya que no puedo desahogarle intento combatirle, últimamente con éxito, más o menos. Para ello tengo a mi fiel escudera de la que ya he hablado en este blog con la esperanza que esas palabras me sobrevivan y nunca olvide quien es.
Pero no siempre voy a vencer, nadie vence eternamente a sus demonios y por eso necesito expulsar de mí ese dolor, esa carga. Por eso quiero llorar… pero las lágrimas huyeron de mí hace mucho tiempo.
Y yo me pregunto: ¿Qué clase de persona es aquella que no consigue llorar? Y peor aún: ¿Qué clase de persona es aquella a la que nunca nadie ha amado?
Es muy posible que una cosa este relacionada con la otra. ¿Quien va a amar a alguien sin el corazón suficiente para llorar? La verdad es que creo que no soy una persona digna de ser amada por nadie. Y cuanto antes lo asimile mejor. Hoy es el dolor quien esta sentado ante este teclado y no he podido evitarlo. Y lo lamento porque vengo de pasar dos de los mejores ratos que recuerdo en mucho tiempo. Pero el dolor es así.
Aunque intentes aprender a vivir con el a veces te sorprende sin más. Pero espero que estas letras me ayuden a desahogar lo que mis perdidas lágrimas no pueden lograr. Y como dije aquí una vez:
“para que mis lágrimas se liberen de la prisión de un corazón que no sabe llorar”.
Es como si alguna extraña fuerza me lo impidiera, como si estuviera aún bloqueado, como si los sentimientos no me afectasen. Pero me afectan.
Vivo con el dolor punzante del amor no correspondido cada segundo del día y esa es una carga muy pesada, un dolor salvaje. Y siempre esta ahí. Haga lo que haga esta ahí.
Y ya que no puedo desahogarle intento combatirle, últimamente con éxito, más o menos. Para ello tengo a mi fiel escudera de la que ya he hablado en este blog con la esperanza que esas palabras me sobrevivan y nunca olvide quien es.
Pero no siempre voy a vencer, nadie vence eternamente a sus demonios y por eso necesito expulsar de mí ese dolor, esa carga. Por eso quiero llorar… pero las lágrimas huyeron de mí hace mucho tiempo.
Y yo me pregunto: ¿Qué clase de persona es aquella que no consigue llorar? Y peor aún: ¿Qué clase de persona es aquella a la que nunca nadie ha amado?
Es muy posible que una cosa este relacionada con la otra. ¿Quien va a amar a alguien sin el corazón suficiente para llorar? La verdad es que creo que no soy una persona digna de ser amada por nadie. Y cuanto antes lo asimile mejor. Hoy es el dolor quien esta sentado ante este teclado y no he podido evitarlo. Y lo lamento porque vengo de pasar dos de los mejores ratos que recuerdo en mucho tiempo. Pero el dolor es así.
Aunque intentes aprender a vivir con el a veces te sorprende sin más. Pero espero que estas letras me ayuden a desahogar lo que mis perdidas lágrimas no pueden lograr. Y como dije aquí una vez:
“para que mis lágrimas se liberen de la prisión de un corazón que no sabe llorar”.
domingo, 11 de diciembre de 2011
With A Little Help From My Friends by Joe Cocker(Live)
Si hoy me preocupa estar solo se que puedo levantarme, que puedo seguir, que esto pasara, para eso siempre tengo a mis amigos.
Esto esta dedicado a todos los que me apoyáis siempre.
“Con una pequeña ayuda de mis amigos”
Esto esta dedicado a todos los que me apoyáis siempre.
“Con una pequeña ayuda de mis amigos”
martes, 15 de noviembre de 2011
Mi amiga...
He escrito aquí muchas veces sobre lo solo que estoy o que no tenia nadie a quien pedir ayuda, sin embargo no he sido justo contigo al hacerlo, porque siempre te tengo al otro lado del teléfono y mejor aún te tengo a mi lado con solo pedírtelo.
Por eso te he dicho tantas veces, ayer sin ir mas lejos, que no eres egoísta aunque tú lo creas, pero ¿como va a ser egoísta alguien que lo da todo como me lo das tú?
Hoy que el dolor me causa estragos, sí ese dolor del que tanto te hablo y que me ayudas a combatir, hoy que las canciones que escucho no hacen más que azotarme como un látigo cruel, esa vena cruel que tengo conmigo, hoy que te necesito se que estas ahí Mi Niña, al otro lado del teléfono, que no voy a utilizar porque no me hace falta. Sentir que estas a mi lado como siempre, que eres mi compañera y amiga en ese camino que todos recorremos llamado vida, me da las fuerzas que me faltan para vencer, en mi eterno combate, a los demonios de mi alma. Al menos hoy la batalla la gano yo gracias a ti, que con solo estar en mi vida haces que esta sea mucho mejor.
Además tú me has hecho vulnerable, pues ahora tengo mucho que perder, lo más valioso que existe que es una amistad sincera, de corazón, sin adornos, pura.
Tú le das sentido a la frase que leí el otro día y da la que ya hablamos “el amigo es aquel que queda cuando todo lo demás se ha ido”. Yo se que tú estarás cuando nadie más este a mi lado.
Hoy no voy a acabar dándote las gracias por lo que me das porque se que no te gusta, ni prometiéndote que siempre estaré a tu lado pues ya lo sabes, solo voy a decirte que soy muy afortunado de ser tu amigo, que quererte es lo mejor que he hecho nunca y que necesitarte hace que la vulnerabilidad sea algo mágico.
Y que te quiero.
Por eso te he dicho tantas veces, ayer sin ir mas lejos, que no eres egoísta aunque tú lo creas, pero ¿como va a ser egoísta alguien que lo da todo como me lo das tú?
Hoy que el dolor me causa estragos, sí ese dolor del que tanto te hablo y que me ayudas a combatir, hoy que las canciones que escucho no hacen más que azotarme como un látigo cruel, esa vena cruel que tengo conmigo, hoy que te necesito se que estas ahí Mi Niña, al otro lado del teléfono, que no voy a utilizar porque no me hace falta. Sentir que estas a mi lado como siempre, que eres mi compañera y amiga en ese camino que todos recorremos llamado vida, me da las fuerzas que me faltan para vencer, en mi eterno combate, a los demonios de mi alma. Al menos hoy la batalla la gano yo gracias a ti, que con solo estar en mi vida haces que esta sea mucho mejor.
Además tú me has hecho vulnerable, pues ahora tengo mucho que perder, lo más valioso que existe que es una amistad sincera, de corazón, sin adornos, pura.
Tú le das sentido a la frase que leí el otro día y da la que ya hablamos “el amigo es aquel que queda cuando todo lo demás se ha ido”. Yo se que tú estarás cuando nadie más este a mi lado.
Hoy no voy a acabar dándote las gracias por lo que me das porque se que no te gusta, ni prometiéndote que siempre estaré a tu lado pues ya lo sabes, solo voy a decirte que soy muy afortunado de ser tu amigo, que quererte es lo mejor que he hecho nunca y que necesitarte hace que la vulnerabilidad sea algo mágico.
Y que te quiero.
sábado, 29 de octubre de 2011
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